Mentiras de la industria para adelgazar

para adelgazarYa no puedo seguir mintiendo. Tuve que hacer un parón y llevarme meses investigando en libros “apócrifos” sobre nutrición y ejercicio para adelgazar escritos por “locos” como yo que han decidido no creerse nada publicado por la industria oficial sobre nutrición y ejercicio, y llevando sus hipótesis y las mías propias a la práctica sobre mi cuerpo… Y lo que he descubierto me ha apaciguado el cuerpo y me ha volado la cabeza. Y voy a hablar claro…

 Mentiras y más mentiras

La Mayoría de los libros, pastillas, potingues, dietas y listados y sistemas de ejercicios disponibles para adelgazar pasan de moda porque no son efectivos en absoluto y, sin embargo, las personas con problemas de peso siguen hipnotizad@s y haciéndole el juego a la industria, sin darse cuenta de que, efectivamente, siguen con sobrepeso y con un montón de enfermedades degenerativas que y no han avanzado un carajo con todas estas falsedades…Sino, seguramente, empeorado…

Hay muy pocos consejos que han probado ser efectivos para adelgazar y que les hayan dado resultado a muchas personas, principalmente porque la nutrición y la efectividad de los ejercicios para adelgazar son dos grandes desconocidas, al igual que, por ejemplo, lo son la neurología, la alergología, la eternidad, Dios, la cuarta dimensión, los OVNIS o los misterios del macrouniverso.

De hecho, lo normal es encontrarse a los nutrólogos académicamente desfasados y/o a entrenadores personales anquilosados y a muchos, muchos médicos (salvo los que se han molestado personalmente en estudiar e investigar) que no tienen ni parjolera idea sobre nutrición. Y, lo que es peor, que recetan dietas o ejercicios que ni siquiera han probado en su propio cuerpo, pues lo habitual es que no hayan investigado ni los anteriores ni los últimos avances sobre nutrición y ejercicio, ni a nivel teórico ni a nivel empírico en sí mism@s, para evidenciar sus efectos…

Y no lo hacen porque se creen que lo saben todo y lo cojon… del tema es que no tienen ni pu… idea, ni han sudado de veras y que tienen una flagrante falta de mera disciplina, y es relativamente habitual que exhiban una barriga o unos michelines y/o enfermedades degenerativas consecuentes con sus malos hábitos alimenticios y de falta de ejercicio, y perfectamente evitables, y que no han evitado también por falta de mera disciplina, todo lo cual es imperdonable, especialmente que se exhiban así de estropeados e inútiles en sus consultorios o en sus clases de gimnasia, con todo el morro, que hace falta tener rostro. Y aún así se atreven a llamarse nutrólog@s y/o profetas de la ciencia nutricional y del ejercicio para adelgazar

La verdad y toda la verdad

En cuanto a nutrición, ejercicio para adelgazar, y procederes poco sanos, no existen reglas fijas, pero sí muy aproximadas, y lo que más se acerca a la verdad es ésto (empleo palabras sencillas para que me entendáis bien, nada de tecnicismos):

1. Nuestros cuerpos buscan desesperadamente:

1º Nutrientes y micronutrientes que, casi en su generalidad, se encuentran en los alimentos vegetales y no procesados (es decir, no transformados por la industria en bazofia muerta y llena de venenosos conservantes y colorantes químicos), y en legumbres, cereales “milagro” (como por ejemplo el lino, la espelta, la chía, la quinoa, el alpiste y el arroz integral) y en el llamado “pescado azul”, pero de este último mejor tomad peces pequeños, no grandes (atún, salmón, bonito, etc.), que contienen mercurio, ya que parece que no podemos dejar en paz ni al Planeta ni a los peces, somos una especie de maldición corrosiva para este pobre Planeta “Gaia” que nos acoge…;

2º Fibra natural, presente en los alimentos vegetales;

3º De 2 a 3 litros de AGUA PURA y mineral (fuera de las comidas, no con ellas hombre, ¡que os jodéis las digestiones aguándolas!).

Y mientras no les demos estos nutrientes y micronutrientes y este agua -que es lo habitual en la inmensa mayoría de las personas-, nuestros cuerpos seguirán ansiosos de éstos elementos y los buscarán en sucedáneos de los que nos inflaremos, incluídos dulces y chuches;comida y aperitivos basura o “chatarra”; comidas preparadas y plagadas de sodio, grasa espantosa, harina y conservantes; y bebidas industriales, hasta inflarnos también como globos (este es un gran secreto que pocos “nutricionistas” conocen).

2. La carne y el embutido

son altamente perniciosos para nuestro organismo, especialmente en exceso, y presuntos causantes directos de cáncer y enfermedades degenerativas mortales, aparte de guardan en el seno de sus grasas una cantidad inusual de toxinas, las cuales engordan, pues se enquistan o “acuartelan” en la grasa, que crece y crece….

3. La leche y los lácteos,

tan cacareados alimentos en la “Dieta Mediterránea”, son altamente indigestos para muchas personas, favorecen presuntamente la aparición de muchos cánceres y alergias respiratorias y dermatológicas, y otras, y también guardan en el seno de sus grasas una cantidad inusual de toxinas. Además, el calcio de los lácteos no es absorbible por los huesos e, incluso, expulsa al calcio asimilado que los huesos ya contienen, causando osteorosis, justo lo contrario de lo que se afirma popularmente…Pregunta: ¿Cuál es el país del mundo donde más leche se consume y dónde más osteoporosis hay (por no hablar de cánceres)?…Respuesta: Estados Unidos de América…

4. Las harinas blancas,

especialmente del trigo, y el azúcar, y todos los alimentos fabricados a partir de éstos son, nutricionalmente hablando, venenos muy dañinos y finalmente presuntos causantes de enfermedades degenerativas mortales, incluídos los perniciosos refrescos industriales, pues degeneran presuntamente el páncreas y otros órganos y el sistema cardiovascular, hasta hacerlos enfermar, y también inducen presuntamente la aparición de cánceres.

5. Los bollos y panes,

para adelgazar

especialmente los horneados, los hojaldres, las margarinas, las patatas fritas, los aceites vegetales refinados, la leche de vaca, etc. ,
contienen cantidades industriales de “grasas trans”, un invento humano para dejar sólidas grasas naturalmente líquidas a temperatura ambiente, siendo grasas destructivas del organismo, empezando por las venas, a las cuales tienen vocación de obturar, y porque son altamente inflamatorias y dañinas y suceptibles -muchos estudios médicos lo avalan- de producir cáncer, diabetes, obesidad, infartos de miocardio y tromboembolismos,  entre otras “lindezas”.

6. Los ácidos grasos “esenciales”,

que son los que no existen tal cual en la naturaleza, sino que tenemos que sintetizarlos nosotros a través de la alimentación, y que son: Omega 3 (desinflamatorio y anticacerígeno) y Omega 6 (inflamatorio y estimulante del crecimiento celular), deben estar en una proporción de 1 a 1 en nuestro organismo, pues los dos son necesarios.

Pero, sin embargo, están en una proporción del 1 a 15 al 1 a 45, a favor del omega 6, lo cual no sólo inhibe la necesaria producción de omega 3, sino que inflama el organismo y es suceptible del aumento actual de los cánceres…¿La causa de este desequilibrio?: El exceso del consumo de trigo, lácteos, leche y aceite de soja, aceite de girasol, maíz y aceite de maíz, carnes rojas, vísceras y huevos (fuentes de omega 6), y el defecto en el consumo de lino y aceite de lino, chía, vegetales verdes, nueces y pescado azul (fuentes de omega 3)

7. Las bebidas con burbujas en exceso,

incluyendo las cervezas, vacían los huesos de calcio, debido a su contenido en ácido fosfórico, e inducen osteorosis.

8. Las bebidas alcohólicas y el tabaco




machacan y degeneran los órganos y le someten al enorme riesgo de mortal cáncer.

9. La inmensa mayoría de los potingues para adelgazar,

pastillas, cremas y similares son venenos y algunos sólo placebos en gran parte de su composición, y lo único que hacen es adelgazar tu bolsillo y engordar el de su fabricante, aparte de estropearte más la salud con sus efectos secundarios y, normalmente, no expuestos ni clara ni exhaustivamente en el prospecto.

10. Los sistemas de ejercicio para adelgazar,

de los cuales no tienen ni idea la mayoría de los llamados “entrenadores personales”, estresan y oxidan el organismo, machacan el corazón o las articulaciones y no quitan grasa de forma definitiva, y urge ya sustituirlos por rutinas de 25 a no más de 45 minutos, que deben cumplir 3 características en la misma sesión:

1. Desarrollar suave y progresivamente tu corazón en anchura (con ejercicios anaeróbicos) y volumen (con ejercicios aeróbicos) mediante ejercicios en intervalos que sorprendan al cuerpo ¡y a la grasa, que va y se derrite!…;

2. Desarrollar tu musculatura, para tener luego en estado de reposo un efectivo sistema muscular quemador de grasa; y

3. Desarrollar tu elasticidad y flexibilidad, ya que UN CUERPO JOVEN ES UN CUERPO ELÁSTICO Y FLEXIBLE, NO uno muy musculoso que parezca el de “La Masa”, con músculos como melones, pero contraídos como bolas de acero, ni tampoco otro flácido que no pueda ni agacharse cuando se le caen las llaves ni girar el cuello cuando le llaman por la espalda ni andar de forma decente y sin cachava.

11. La falta de ejercicio

es ya, estadísticamente, responsable del 30% de los cánceres a nivel mundial…¿Vaya!, y tú que creías que estar todo el día sentado y coger el coche hasta para ir a la farmacia de la esquina o a comprar unos bollos y margarina (buena merienda, ¿eh?) al supermercado de la otra esquina no era tan malo como parecía…Pues mira: sin ejercicio el cuerpo no va bien, porque el ejercicio le libera de toxinas, elimina la grasa y desatasca las venas, tres factores destructivos y cancerosos (los dos primeros por causa directa y el tercero porque desoxigena las células), entre otros beneficios y otras enfermedades que evita el mover un poco el esqueleto.

12. El estrés monstruoso

que nos caracteriza en esta sociedad esquizofrénica y antifamiliar y antiserenidad que hemos creado y la falta de la adecuada masticación de la comida y del adecuado sueño y descanso, hacen que permanezcamos gordos, pues nos suma más tocino a la panza y alrededor de la cintura (por cuestiones hormonales, principalmente la hormona cortisol, la hormona del estrés, que coloca tocino alrededor de la cintura y el la barriga, y que son justo las peores mantecas, pues son causantes de enfermedades degenerativas graves: cáncer, diabetes, derrames cerebrales -con las previas embolias de origen graso-, etc).

Ahora bien, vale que tengas estrés por el curro, que hoy día está fastidiado, o porque discutes con la pareja, o una persona allegada, por ejemplo…pero… tener estrés porque no tienes el último modelo de ipad o de smatphone o de video juego o de ordenata o de coche o de casa o de vestido, etc., es del género ridículo y dice muy poco de la calidad de la persona…No sé si me explico…

13. Y ahora un tema en plan anexo:

Todos los aparatos electromagnéticos de los que tanto nos chuleamos, especialmente los teléfonos móviles, que mantenemos cerca de nuestros órganos y caras, y que ya tienen hasta los niños de teta, son muy cancerígenos y han aumentado presunta y drásticamente la aparición de cánceres en los órganos cercanos a los lugares donde habitualmente se colocan estos aparatos (hígado, bazo, páncreas, riñones, pechos, etc.), así como los cánceres de los sitios dónde se acercan para hablar por ellos (glándulas parótidas -bajo las mejillas- y de cerebro) y ya a edades muy tempranas…

Aparte de que estos aparatejos mantienen la consciencia de la gente dormida, pendiente, incluso cuando van andando por la calle, de contestar o recibir la última estupidez de turno que nos mandan por el aparatito de marras, o pendiente del último jueguecito patético de moda, impidiendo la interacción entre las personas y un mínimo de consciencia del entorno y del aquí y del ahora.

Los culpables de esta porquería de nutrición actual y de sus consecuencias nefastas

para adelgazarHe de decir, y siento decirlo, ya que no tengo nada contra los yanquis, que uno de los culpables directos de la ya generalizada y lamentable alimentación mundial, que ha fagocitado y destrozado los sistemas de alimentación autóctonos y sanos y naturales de muchos países, como en gran parte de Europa la saludable dieta mediterránea, es Estados Unidos, especialmente desde que comenzó tras la Segunda Guerra Mundial, con su “beneficiosa y amistosa” colocación de los enormes excedentes de trigo, maíz, lácteos y carne que tenía entre un montón de países (aquí en Europa lo disfrazaron del “beneficioso” e “inocuo” Plan Marshall), extendiendo como la lepra su nefastísima alimentación a base de leche, harina de trigo y de maíz y azúcar y derivados, carne, hamburguesas y perritos calientes, postres hipercalóricos y refrescos industriales.

Esta “¿alimentación?” norteamericana (mejor “maldita desalimentación”) es justo lo contrario a la alimentación sana y para adelgazar, ha eliminado sistemas autóctonos sanos de alimentación de muchas partes del mundo y es la presunta responsable directa del aumento drástico y real de cánceres, diabetes, accidentes cardiovasculares y otras graves enfermedades degenerativas a lo largo y ancho del mundo, incluso de su aparición en países donde no se conocían estos transtornos, dado que en éstos han adoptado esta dieta miserable, antinatural y altamente dañina.

Si eliminamos la carne y los embutidos, la leche y los lácteos, las harinas blancas y el azúcar y sus derivados, los alimentos procesados, las bebidas industriales, el alcohol y el tabaco, las pastillas y los potingues para adelgazar, los ejercicios oxidantes y estresantes, el estrés y la falta de masticación…¿qué nos queda?…Adivina, adivinanza…Justo sólo lo que nutre el organismo, lo hidrata y lo apacigua y, casualmente, lo adelgaza, lo rejuvenece y alarga la vida…

Y justo lo que el Insigne Doctor Otto Heinrich Warburg, Premio Nobel de Fisiología y Medicina, postuló en 1924 como su “teoría del origen del cáncer”, sosteniendo que lo que conduce a la carcinogénesis es una respiración celular defectuosa causada por un daño en las mitocondrias celulares, dado que las células cancerosas fermentan en un estado ácido del cuerpo en el cual hay ausencia de oxígeno por malos hábitos alimenticios y de falta de ejercicio (esta hipótesis, ya totalmente demostrada, se conoce actualmente como “efecto Warburg”), situación que se revierte alcalinizando el organismo mediante justo los hábitos citados en este artículo…¿Qué casualidad, no?: Justo lo necesario para evitar el cáncer y estar sano es justo lo necesario para adelgazar

 


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